Campo y sueños
Soñador diario

Meditabundo y taciturno me encontraba entre el claro oscuro de mi habitación, sintiendo y pensando todo lo sucedido durante mi día… Y con esas imágenes en mí imaginario, la respiración se va haciendo uniforme, sintiéndose paz y tranquilidad.

Conforme van pasando los minutos mis pensamientos se detienen, empiezo a preguntarme ¿Dónde estarás? ¿Qué estarás haciendo? ¿Estarás con él? Y entonces de forma abrupta, recuerdo que no tendría que estar sufriendo por algo que no es de mi incumbencia… recuerdo aquellos momentos que hacíamos eso que ahora haces con otra persona y entonces, sin más que decir, miro a la luna y te mando unas cuantas palabras para que las lleve a dónde te encuentres…

“Perdóname por estar pensando todo esto y reclamarte a la distancia algo que no debería, pero estos celos, infundados claro está,  no me permiten estar tranquilo… perdóname por pensar en ti de esa forma y sobre todo perdóname por pretender llamar tu atención para tenerte entre mi brazos y que me tengas entre tus piernas otra vez…”

Una vez enviado el mensaje, sólo espero que llegue a tus oídos, para que tengas conocimiento de esto que siento y que seguiré sintiendo por ti… termino ese momento de meditación y me volteo para abrazar tu recuerdo en mi imaginación, entendiendo que eso jamás regresará…

Al despertar un suspiro se me escapa y al abrir los ojos veo que aun estás conmigo y que solo fue un sueño…

TRANSCRITO DE MI BLOG ANTERIOR, ESCRITO UN DÍA DE OCTUBRE…

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