En ocasiones se nos complica poder conciliar el sueño y al otro día sin darnos cuenta nuestro organismo nos reclama energía para seguir nuestro ajetreo diario y requiere energía para poder continuar con las tareas cotidianas, ¿de dónde saca el cuerpo estas reservas de energía que requiere?

De acuerdo con últimas investigaciones realizadas en la Universidad de California en Berkley, las personas que padecen insomnio pueden presentar obesidad o aumento en su grasa corporal con mayor facilidad que aquellas que duermen en promedio de 7 a 8 horas diarias.

Cuando el organismo duerme pocas horas (menos de 6 hrs.) se alteran funciones del mismo, se produce un cansancio cerebral y menos capacidad de discernimiento (se toman decisiones más precipitadas), el cuerpo al sentir fatiga necesita recuperar una sensación de actividad por lo que se consumen alimentos altos en grasas y azúcar obteniendo de esta forma la energía necesaria, hay un desequilibrio en nuestras emociones ya que el sueño ayuda a “calmar los nervios” por lo que hay una relación perniciosa entre el descanso y una inteligencia emocional efectiva.

El funcionamiento hormonal se ve afectado también, por un lado la hormona grelina (la cuál genera apetito) se encuentra en mayor proporción cuando el cuerpo no descansa lo suficiente; su contra parte la leptina (genera sensación de saciedad) se encuentra en menor cantidad dentro del organismo. En resumen mientras menos durmamos nuestro cuerpo genera hormonas para que se consuman alimentos ricos en grasas y azucares (efecto recompensa), para que se tengan las reservas necesarias y que sigamos funcionando “correctamente”.

Buen dormir

Mal dormir

Todo ello se puede reducir a encontrar el equilibrio entre sueño, apetito y gasto energético, teniendo descanso de buena calidad.

Suena a utopía, ya que hoy día se complica tener un descanso adecuado entre tanto estrés yportada20 problemas económicos que nos quitan el sueño, sin embargo, habrá que ponderar entre lo necesario y lo importante ya que sin no gozamos de una buena salud nuestro cuerpo nos ira cobrando el desgaste poco a poco y al final nos puede salir más caro no darle tiempo a nuestra salud. Meditar, escuchar música, bailar, platicar con un amigo, leer son hábitos que nos sirven para mantener niveles bajos de estrés por sus efectos benéficos en nuestros organismos.

Por lo tanto, hay que buscar los tiempos y espacios para nuestro beneficio, no dejar llevarnos por la vida estresante que conlleva estar en una ciudad, aun hoy se pueden encontrar espacios verdes dónde se puede tener contacto con la naturaleza que nos puede ayudar a relajarnos por cinco minutos y al final del día podríamos tener una mejor calidad de sueño.

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