Hace poco en una platica entre amigos surgió el tema de la Crisis de los cuarenta, por ello aquí les dejo algunos aspectos importantes para intentar aclarar algunas dudas al respecto. Espero que sea de su interés.

La juventud es un período de desilusión permanente y la edad avanzada de agradables sorpresas (Hames Schwandt).

De inicio debemos saber que se puede tomar como una modificación de la vida y el sujeto se comporta como si se hubiese perdido algo (sueños, objetivos, energías opuestas al deseo de conquistar el mundo, la mejor mujer, el mejor premio, etc…), manifestando tristeza, abatimiento, enojo o mal humor. Por otro lado se observa un declive en los procesos de aprendizaje y la memoria.

Es un término que se comenzó a usar en los años 60, refiriéndose al declive creativo y productivo por el cual atravesaban muchos artistas al llegar a esta edad.

Aproximadamente el 10% de los adultos presenta este fenómeno denominado crisis, pudiendo tener una duración en hombres entre 3 a 10 años y en mujeres de unos 5 años. La edad de inicio puede ser desde los 36 años, aunque tiene mayor prevalencia entre las personas con rango de edad entre los 41 – 60 años.

Algunos motivos por lo que se puede presentar son: inseguridad, responsabilidad excesiva, rutina desde hace mucho tiempo, parejas conflictivas, darse cuenta de los errores cometidos, aburrimiento, falta de objetivos claros, entre otros.

El estudio del Instituto de Neurociencias Cognitivas de Londres  concluyó que el cerebro sigue su desarrollo hasta después de los 40 años. Siendo el cortex prefrontal (en ésta región regula las funciones cognitivas superiores como planificación, toma de decisiones, tiene un papel clave en el comportamiento social, la empatía y la interacción con otros individuos) presenta un periodo de desarrollo más prolongado.

De acuerdo a la investigación realizada en la Universidad de Warwick se puede determinar que en esta edad el sujeto se ubica en un pozo dentro del un ciclo vital en forma de U, donde los niveles de felicidad comienzan a bajar después de la adolescencia y van mejorando después de los 70 años. Lo anterior se infiere de investigaciones recientes en las cuales se concluyó que la gente mayor a 60 años presenta menos estrés sintiéndose más competentes, más felices y más serenos.

Cabe señalar que se presenta una mezcla de aspectos:

  • Personales: comienza el bajón de algunas funciones vitales.
  • Biológicos: el sujeto se encuentra al final obligado o voluntario de la edad reproductiva, aparecen las primeras canas, las arrugas o la sensación de pérdida física (menor agilidad, fuerza, rapidez), pudiéndose vivir como tragedias.
  • Sociales: las dificultades laborales
  • Hormonales: fluctuaciones en la testosterona, los estrogenos, la serotonina y la dopamina

Se ha observado entre los humanos que entre más avanzada edad tienen se van adquiriendo estrategias para regular emociones, así como relacionarse con aquellos con los que se encuentran más a gusto y no se presentan aspiraciones a conseguir objetivos inalcanzables. Cabe señalar que el cerebro de las personas mayores reaccionan con menos ímpetu a los estímulos negativos. Dillip Jeste señala que los circuitos cerebrales vinculados a la recompensas pierden sensibilidad con edad, por lo que hay menos impulsividad y menos adición por lo que el razonamiento social y la toma de decisiones mejoran sintiéndose más cómodos frente a la incertidumbre y la ambigüedad.

Se presenta en todos, el hombre cae en cuenta de que es mortal y ha llegado a la mitad de la vida pudiendo ser un periodo de cuestionamiento personal.

No es malo ni bueno el entrar dentro de esta crisis, lo importante es entender porque algunos adultos realizan o siguen presentando conductas desde su juventud hasta la fecha. Por otro lado en los adultos será significativo entender los procesos por los que vamos transitando, siendo una forma de solucionar y afrontar los conflictos que conlleve este proceso en cada uno.

 

Anuncios