En la Universidad School of medicine de Indiana realizaron estudios usando participantes humanos y una clase de Nematoda denominada Caenorhabditis elegans por medio del cual se encontró  el gen denominado ANK3 el cual tiene un papel importante en nuestro estado de ánimo y el estrés.

Este gen es la base para la proteína de ciertos tipos de sinapsis, también se ha vinculado con el trastorno bipolar, el espectro autista y la esquizofrenia. Mediante la investigación se llegó a la conclusión que este gen tiene vínculos entre las respuestas emocionales y el envejecimiento prematuro, ya que con la edad varia su proporción así como en personas que experimentan estrés o trastornos del estado de ánimo.

El experimento consistió en realizar un estudio haciendo uso de una droga observando a cuantos genes afectaba, haciendo una referencia cruzada entre el C. Elegans y los pacientes humanos, se observó que 347 genes fueron afectados en ambos casos, de estos 347 genes fueron comparadas con 3577 adultos mayores de las cuales 134 genes se presentaban en gente con síntomas depresivas.

En un último filtro se hizo uso de la base de datos que contiene los genes involucrados en desordenes psiquiátricos ubicando que el gen ANK3 obtuvo la mayor prevalencia entre los casos analizados.

En 100 muestras de sangre obtenidas de pacientes psiquiátricos y gente con conductas suicidas se encontraron altos niveles del ANK3. En especial en pacientes adultos mayores y en aquellos que cometieron suicidio.

Se llegó al supuesto que los genes que coinciden en el estado de ánimo y el estrés parecen estar involucrados con la disfunción mitocondrial el cual se vincula con el envejecimiento.

Aún faltan muchas investigaciones para poder afirmar en forma contundente estas investigaciones, sin embargo, una mejor calidad de vida conlleva un mejor estadio en nuestra edad adulta. Los deterioros orgánicos se pueden ir lentificando con cuidados preventivos para mejorar nuestra salud.

Publicado en Molecular Psychiatry (2016)

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